AJUSTE DEL RICKENBACKER 4001

La belleza es un concepto totalmente subjetivo y es por eso que debemos respetar siempre las opiniones y gustos de cada uno. Lo que a unos nos parece hermoso puede que a otros ni fu ni fa… y no por ello debemos enfadarnos con nuestros congéneres. Pero como en todas las normas existen excepciones a la subjetividad de la belleza. Por ejemplo, un atardecer en el desierto del Sahara, los cachorritos, las Telecaster o Scarlett Johansson. Hoy tenemos por aquí otra de ellas: el bajo Rickenbacker 4001. Si alguien os discute alguna vez la increíble belleza de este instrumento, podéis darle tranquilamente por perdido como ser humano.

Rickenbacker es una marca de instrumentos norteamericana fundada en 1925 que comenzó fabricando cuerpos metálicos para guitarras resonadoras de la marca National y un poco más tarde lap steel (guitarras hawainanas) electrificadas con las primeras pastillas magnéticas. No fue hasta 1956 que lanzó su primera guitarra eléctrica de cuerpo sólido y en 1957, su primer bajo eléctrico, el modelo 4000. Aún teniendo en cuenta la gran calidad de construcción de estos instrumentos, lo que realmente les elevó a la fama fue su utilización por parte de la banda de pop más grande de la historia: The Beatles.

El Rickenbacker 4001 es una evolución más lujosa del sobrio y primario modelo 4000. Este lleva dos pastillas, inlays triangulares en el diapasón, un puente y una electrónica mucho más avanzada. Se fabricó desde 1961 a 1981, siendo entonces sustituido por el modelo 4003, con el que guarda muy pocas diferencias estéticas, pero alguna que otra a nivel estructural, modernizando algún aspecto de diseño.

La madera empleada tanto en el cuerpo como en el mástil es arce, con una construcción neck-through, es decir, mástil a través del cuerpo. Esta curiosa combinación, junto con las pastillas single de alta salida, aporta ese tono con tanto ataque y pegada tan característico que conocemos de bajistas de rock clásicos, como Roger Glover, Chris Squire, Geddy Lee o Lemmy Kilmister.

La unidad que revisamos hoy fue adquirida por su dueño, de segunda mano, en correcto estado funcional pero en fatal estado estético. Es por ello que pudo conseguirla por muy buen precio. Dejó el instrumento en manos de un luthier especializado en Rickenbacker que restauró y repintó el bajo por completo y, como podéis ver, hizo un gran trabajo, con una combinación de colores soberbia, a la que bautizó como Wineglo, un color totalmente custom y sobre el que te asegura una exclusividad.

Las siguientes fotos son anteriores a la restauración:

Según su número de serie, que aparece en la placa del Jack, está datado en octubre de 1980. Uno de los aspectos curiosos de Rickenbacker es que no ha sufrido épocas malas donde se haya comprometido la calidad a favor de los costes de producción, como les ocurrió a Fender y a Gibson en los 70 y 80. Cualquiera de sus instrumentos, sea de la época que sea, están igual de bien construidos, por lo que además son una buena inversión.

Hoy vamos a hacerle un mantenimiento, con limpieza a fondo, cambio de cuerdas y los ajustes pertinentes.

Lo primero es retirar todas las cuerdas. Como siempre que el instrumento tiene mucho polvo, hay que limpiarlo con un trapo suave humedecido con agua y jabón y sin apretar, para evitar que las partículas de suciedad arañen el acabado.

El diapasón, de palorosa, está barnizado a diferencia de lo que suele ser lo normal, así que no habrá que hidratarlo con aceite como suele ser habitual. Limpiamos con un trapo y pulimos los trastes con lana de acero 0000.

Hecho esto pasamos a desmontar el puente, que es el herraje que más suciedad y óxido presenta. Esta, que es la pieza donde van montadas las silletas de las cuerdas y que va montada sobre el cordal, saldrá sola al retirar las cuerdas. Si no fuese así, moved los tornillos allen de los laterales un poco para desatascarla. Recordad que este instrumento es de fabricación norteamericana y tanto el instrumento como la tornillería empleada están construidas bajo las medidas de su sistema imperial, así que es posible que si tenéis herramientas con medidas de sistema métrico, no os encajen correctamente.

A continuación, extraemos los tornillos que sujetan el cordal al cuerpo.

Comprobamos que el cable de masa está bien soldado en la parte inferior.

Podemos limpiar el polvo de los recovecos con una brocha suave y usar un limpiador de metales para pulirlo y devolverle su brillo original.

Sin embargo, el puente presenta más suciedad y óxido que el resto del cordal y habrá que desmontarlo por completo para limpiar y engrasar cada pieza por separado. Extraemos los tornillos allen de los laterales y los limpiamos con una carda o cepillo de cerdas metálicas. Los engrasamos ligeramente para protegerlos del óxido y para que su movimiento sea más suave y no tengamos problemas a la hora de realizar el ajuste de altura de cuerdas.

Con una mezcla de alcohol y amoníaco al 50/50 limpiamos las silletas y los tornillos que las mueven. Acabamos con limpiametales. Engrasamos esos tornillos y lo volvemos a montar todo de nuevo.

Levantamos el golpeador para poder acceder a la electrónica y limpiarla con un spray limpiador de residuo 0.

Nos encontramos, en el hueco de la pastilla de mástil, con la tarjeta de visita del luthier que hizo la restauración, así como el acceso a la doble alma del bajo.

La electrónica es original, excepto los condensadores de aceite, cambiados en la restauración. El famoso condensador de 0.0047mF no aparece en esta foto, pero lo he señalado en la toma general. Este componente, presente en todos los 4001 actúa como filtro de paso alto, eliminando buena parte de las frecuencias graves en la pastilla del puente. Parece que Rickenbacker quería, de esta manera, aportar un mayor rango tonal a los limitados amplificadores de la época. Más tarde, se incluiría también en los modelos 4003, pero esta vez de manera seleccionable mediante un potenciómetro push-pull.

Y el también famoso sistema Rick-O-Sound, con el cual tenemos dos salidas jack: una mono y otra estéreo, aunque en realidad lo que hace la salida estéreo es mandar cada pastilla por separado a través de un jack (estéreo también, una señal va por la punta y la otra, por el anillo), permitiéndonos mediante un cable en Y, mandar cada pastilla a un amplificador diferente. Esto ofrece algunas opciones interesantes a la hora de jugar con efectos en uno de los amplificadores mientras dejamos nuestra señal limpia en el otro.

Limpio ya el cuerpo, los herrajes y la electrónica, pasamos a montar las cuerdas.

Otra de las curiosidades de este bajo es que el cordal incorpora un sistema en el que, girando las ruedas laterales, se eleva una espuma que apaga el sonido de las cuerdas, tratando de imitar un ataque de un contrabajo. Parece que sus inventores fueron a por todas con este diseño.

Estamos usando un juego de 0.045 a 0.105 y la acción nos queda un poco alta. Al comprobar la curvatura del mástil la encontramos con una concavidad pronunciada.

Aquí viene una de las características más curiosas del 4001 y es que el alma no se ajusta de la manera normal. Estos bajos están diseñados para que sus mástiles vayan totalmente rectos, sin la curvatura normal que solemos dejar en todos los instrumentos.

El proceso de ajuste del alma en el 4001 es el siguiente: con las cuerdas afinadas retiramos la tapa de la pala para acceder a las tuercas del alma. Podemos aflojar un poco las cuerdas 2 y 3 para apartarlas y trabajar mejor.

Después hay que anclar el cuerpo del  bajo en una posición estable. Mejor en una mesa firme y que alguien nos ayude sujetando el cuerpo. Si estas tú solo, puedes fijarlo mediante unas sargentas, unos listones de madera y unas toallas para no marcar el cuerpo.

Lo siguiente será aflojar las tuercas con una llave adecuada de tubo o tipo cazoleta (recordad lo que he explicado antes de las medidas) y dejadlas que estén lo suficientemente flojas pero presionando ligeramente la placa metálica. Si tenéis problemas para aflojarlas, no las forcéis: aplicadle un aceite tipo 3 en 1 y esperad unos minutos.

A continuación, colocando la mano en la pala, empujad el mástil muy suavemente hacia atrás hasta que la 4ª cuerda toque en los trastes. En ese momento y, sin aflojar la presión, debéis apretar ambas tuercas. Mucho cuidado en no apretar en exceso, pues las rocas de estas varillas se suelen romper con cierta facilidad.

Esta operación es un poco complicada y requiere de cierta experiencia, así que si no estáis muy seguros de lo que hacéis, acudid a un luthier profesional. No es la primera vez que un diapasón se ha despegado del mástil realizando esta operación.

Independientemente de lo que diga Rickenbacker, hemos dejado nuestro 4001 con un poquito de concavidad. Este bajo no fue diseñado para este calibre de cuerdas y los años tampoco han pasado en balde por sus trastes, por lo que hay que dejarlo con un poquito de hueco para evitar trasteos.

Una vez teniendo el mástil en su lugar es hora de los ajustes de altura de las cuerdas y entonación, que son exactamente igual que en el resto de instrumentos y ya los he explicado en esta web. Los tornillos laterales allen del puente son los que nos moverán todo el bloque de cuerdas en conjunto para fijar su altura y los tornillos de cabeza de estrella los que moverán las silletas hacia delante o hacia atrás. El único apunte aquí es que necesitaremos aflojar las cuerdas cada vez que tengamos que retocar ese tornillo, ya que con las cuerdas tensas y en su lugar no tendremos sitio para meter el destornillador.

Ya tenemos el bajo más reluciente y totalmente operativo. Su dueño ya puede volver a deslumbrar en los escenarios y vosotros ya podéis decir, sin rastro de duda, que habéis visto el bajo más bonito del mundo.

Rockanrol!!

4 Comments

  1. Jesús Grau

    Buenas maestro, acabo de comprarme un bajo 4003, y siguiendo tus indicaciones voy a ajustarle el alma pues se me ha curvado y levantado las cuerdas, me gustaría saber que calibre de llave de cazoleta es, saludos.

    1. Hola! Gracias por contactar! Mi experiencia de momento ha sido con modelos 4001 y en ese caso la medida es de 1/4″. Creo que el 4003 es igual pero no puedo asegurarlo 100%. Lo mejor es que te hagas con un juego de varias medidas. No son caros y te servirán para ajustar otras guitarras.
      Saludos!

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