MANTENIMIENTO TOTAL DE UN MÁSTIL AL ACEITE Y CERA

Hoy voy a explicar cómo se debe realizar el correcto mantenimiento de esos mástiles que carecen de barniz. ¿¿Cómo?? ¿¿Que si no tiene barniz hay que hacer algo…?? Pues lamento informaros, a una gran mayoría de vosotros, que así es. No todo iba a ser ventajas en el mundo de los mástiles al aceite y cera, algún precio había que pagar por tener el mástil con el tacto más agradable de todos… Además, todo lo que cuente hoy aquí es aplicable también a los cuerpos con este tipo de acabado.

Primero de todo aclararé rápidamente de qué va todo esto para el que no lo sepa. La madera, como material poroso que es, debe ser tratada para mantenerse estable y limpia. Por lo general se utilizan barnices y lacas, tanto naturales como sintéticos, de diversas composiciones, para sellar esos poros y evitar que los cambios de humedad en el ambiente afecten a su estructura, produciendo variaciones en el espesor del material que podrían desajustar o incluso causar deformidades irreparables en nuestro instrumento. Los acabados más famosos en guitarras y bajos son la goma laca, usada generalmente en guitarras clásicas y acústicas, y las lacas de nitrocelulosa, poliéster y poliuretano usadas generalmente en instrumentos eléctricos.

Si llevas tocando ya un tiempo y has tenido la suerte de que por tus manos hayan pasado varias guitarras o bajos, seguro que te has encontrado que en alguno de esos instrumentos tus manos no corren bien a lo largo del mástil, como si el barniz que lleva en la parte trasera fuese tan denso que tuviera un tacto pegajoso. Este ha sido un problema que muchos músicos han sufrido a lo largo de la historia y para solucionarlo, muchos decidieron coger una lija y retirar esa molesta capa de laca y que sus manos se apoyaran sobre la madera desnuda. No son pocos los fabricantes que a lo largo de los años se han fijado en ello y no han dudado en introducir de serie o como opción los mástiles con acabados alternativos al barniz en sus guitarras.

Paralelamente a esto, nos encontramos con la eterna polémica de si el acabado de un instrumento afecta a la resonancia del mismo permitiéndole vibrar con mayor libertad… Seguro que sabéis de lo que hablo: nitrocelulosa versus poliuretano, bla, bla, bla… Pero bueno, ese debate no es para hoy.

Sea cual sea la razón, hay instrumentos cuya madera no está tratada con lacas, pero como seguimos teniendo la necesidad de sellar esos poros, la mejor manera es usar aceites y ceras especiales que se introducirán en los mismos para sellarlos desde dentro mientras mantenemos el tacto de una madera bien pulida. Lo que gran parte de la gente ignora es, que a diferencia de las lacas tradicionales, hay que ir renovando o manteniendo el acabado de aceite y cera periódicamente, ya que este se va degradando y desprendiendo con el tiempo, dejando nuestra madera expuesta a los peligros que he comentado antes. Seguro que alguna vez habéis visto las clásicas manchas grisáceas en un mástil de arce de una Stratocaster o una Telecaster antigua. Están producidas por una mezcla de grasa y suciedad de la mano del guitarrista y esas manchas ya nunca saldrán. Un mástil correctamente mantenido nunca se habría teñido así.

El mantenimiento de un mástil (y/o cuerpo) al aceite no es en absoluto complicado, si bien sí que es un tanto entretenido. Voy a mostraros el proceso en el mástil de una guitarra Music Man Steve Morse Model. La gran mayoría de las guitarras Music Man traen el mástil acabado de esta manera.

Lo primero, obviamente, es retirar las cuerdas. Lo necesitaremos para poder trabajar con comodidad en todo el mástil.

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Ya que nos ponemos, revisamos con ayuda de una llave, que las tuercas que fijan los clavijeros estén bien apretadas para evitar vibraciones indeseadas.

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Obviamente, sería un poco absurdo realizar todo el mantenimiento, cambio de cuerdas incluido, sin limpiar e hidratar correctamente también el diapasón.

Para ello, esta vez, nos hemos hecho con un producto especial de limpieza para madera, Oil Soap de la marca Murphy y que lamentablemente no tiene distribución en España. Yo lo he tenido que conseguir a través de Ebay. Se trata de un jabón con base de aceites naturales que penetra en la madera y la limpia sin dañarla. Ya sabéis que todos los detergentes, por su propia composición, terminan resecando y degradando la madera, así que este producto es mucho más seguro y respetuoso con nuestro instrumento. De todas formas, este Oil Soap no es imprescindible, pudiendo usar en su lugar un trapo de algodón húmedo con jabón neutro.

Frotamos para eliminar los residuos de grasa y suciedad acumulados durante horas de feliz práctica. El producto se evapora rápido y limpia con mucha facilidad.

 

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No nos olvidemos de limpiar también la cejuela. Podemos usar un bastoncillo humedecido con alcohol y un trapo. Protegemos con cinta de carrocero la madera de alrededor para no dañarla.

Pasamos a la parte de hidratación del diapasón con aceite de limón. Yo llevo media vida usando el de Dunlop y la verdad que hace muy bien su trabajo y os durará años. Sin duda es una buena inversión. Este bote viene con un aplicador, pero como no llega a todos los rincones, mejor nos ayudamos con un trapito de algodón para extenderlo uniformemente.

 

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Ahora debemos dejar que el diapasón absorba el aceite que necesita, así que en ese ratito vamos, por fin, a ponernos manos a la obra con la trasera del mástil.

Si damos la vuelta al mástil podemos observar la zona donde se ha barnizado la pala y donde se ha dejado sin lacar la zona de contacto de la mano.

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Hacemos una primera pasada con el Oil Soap de Murphy para asegurarnos que trabajamos sobre limpio.

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A continuación, pasando el dedo por la trasera del mástil observo que está un poco áspero, como rugoso. La madera, al carecer del sellado de la laca, puede llegar a levantase un poco, de manera microscópica, con la propia humedad de la mano. Si esto sucede, debemos darle unas pasadas con un poco de papel de lija para devolverle el tacto sedoso y pulido que traía cuando salió de fábrica.

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Protegemos con cinta de carrocero la parte donde no queremos rozar con las lijas.

Usamos para esto dos trocitos de papel de lija, primero uno de grano 600 y luego otra de grano 1.200. Esto no tiene mayor misterio, es darle unas cuantas pasadas a lo largo del mástil, siempre en la misma dirección, hasta que notéis que la lija se desliza suave. Después de aplicar la de 1.200, el tacto debe ser suave como el cristal.

Volvemos a frotar con un poco de limpiador para eliminar posibles restos del lijado y dejar la madera preparada para aplicar el aceite. A este respecto, hay muchos aceites para madera que podemos usar. Durante años he usado los de Herrera Guitars, que ellos mismo elaboran y que van muy bien, pero después de un tiempo me hice con un bote bastante grande de aceite de linaza natural para otros menesteres que nada tienen que ver con esto… El caso es que un buen día comencé a usarlo en mis guitarras y la verdad que el resultado ha sido tan bueno como con los aceites que mencionaba antes. El aceite de linaza podéis encontrarlo en cualquier droguería industrial o en centros de bricolaje. En la siguiente foto podéis ver restos del aceite solidificado alrededor del tapón de la botella para que entendáis cómo sella el poro de nuestra madera. Aplicamos, frotando en círculos, una pequeña cantidad con un trapo.

A estas alturas suponemos que el aceite de limón que hemos aplicado antes ya está totalmente absorbido. Si quedasen restos los podríamos pulir con un trapo de algodón. Atención de todas maneras a este punto, porque si el diapasón está muy seco es posible que tengamos que aplicarle este aceite varias veces seguidas, hasta que recupere su aspecto saludable.

Y aquí llegamos a la parte del “bonus track”. Esto en realidad no es necesario, pero ya que nos ponemos, vamos a dejar nuestro mástil como nuevo. Mientras damos tiempo a que nuestra trasera del mástil absorba el aceite de linaza que le acabamos de aplicar, vamos a darle un pulido a los trastes para dejarlos bien relucientes y que la cuerda se deslice suavemente por ellos al hacer bendings. Lo primero que haremos será proteger la madera del diapasón con cinta de carrocero dejando al descubierto los trastes.

La manera de pulirlos es frotarlos suavemente con lana de acero, del número 0000, la más fina. Esto no debería llevarnos más de unas pocas pasadas por traste. Después limpiamos los restos con un paño suave. Si al retirar la cinta de carrocero han quedado restos del pegamento de la propia cinta, frotad suavemente el diapasón con un trapo con un poquito de aceite de limón.

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Ya tenemos nuestro mástil casi listo. En este rato la trasera del mástil ha absorbido ya el aceite de linaza y estamos listos para aplicar la cera. Con esto me pasó exactamente lo mismo que antes. Solía compra la cera aquí, pero luego me di cuenta que tenía otras opciones más económicas, más cercanas (¡santa droguería industrial!) e igual de válidas. Vosotros elegís.

A frotar y a frotar, hasta enterrarlos en el mar… ¿Qué cómo sabréis hasta cuando? Cuando el mástil esté brillante y suave a más no poder. Disculpad por la iluminación tan poco homogénea de las siguientes fotos… el sol y el balance de blancos automático de la cámara me jugaron una mala pasada ese día…

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Ahora ya solo nos queda colocar el juego de cuerdas nuevo y los archiconocidos ajustes de siempre de afinación, quintaje y alturas…

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Y así, por una buena temporada más, nuestro mástil vuelve a estar a salvo y protegido de los agentes externos y a tener el inigualable tacto de la madera desnuda y bien pulida… Como dije al principio, es un trabajo sencillo aunque bien entretenido, pero el resultado merece la pena. ¿Se te ocurre acaso un lugar mejor sobre el que poner tus manos?

3 Comments

  1. ana

    hola, me ha encantado tu articulo, y el cariño y dedicación que le muestras a tu guitarra o bajo ahora no sé nuy bien…no soy música pero tengo una empresa de aplicacion de tratamientos para madera (ahora mismo la web “www.ekolor.es”está en obras pero a ver si acabamos cuanto antes)
    El caso es que veo que tomas mucho interés para conseguir productos de limpieza y mantenimiento y luego con el aceite le aplicas uno a mi entender bastante grueso y elemental. Te recomiendo la marca naturhaus. Es totalmente ecológica y por ello usa un secativo a base de estracto de cortezas de citricos que le aporta un aroma que te van a dar ganas de comerte tu guitarra, jaja, perdona, es broma. El plomo que se usa como secativo de toda la vida en el tradicional aceite de linaza, es un metal pesado, malo para nuestra salud y para la de la madera, entiendo.
    Además el aciete-cera naturhaus como su propio nombre indica lleva cera incorporada y lo puedes pulir al final igual que la cera. Una recomendación para aplicar: aplicar una mano generosa, dejar secar 30 minutos y retirar el sobrante con un trapo de algodon. Luego dejar secar 24 horas! y repetir la operación. Dejar secar secar 24 horas y pulir.
    Una característica del aceite de linaza es que tarda en secar…por eso mismo tiene la capacidad de penetrar en la fibra de la madera. Y hay que darle tiempo. Por eso y por las estrechas y finas moléculas de su composición

    1. Hola Ana! pues me parece super interesante lo que me cuentas, la verdad. En realidad el método tradicional de acabado al aceite y cera para un instrumento recien fabricado es el que indicas, manos y manos de aceite con largos tiempos de secado y pulido, proceso que llega a tomar incluso semanas. Pero después de hablar con varios luthieres, estos me explicaron que en el proceso del mantenimiento (es decir, una vez que la madera ha sido tratada ya), no es necesario invertir tanto tiempo ni capas. En el tiempo que llevo realizando este proceso no he tenido ningún problema a nivel de sellado de madera, pero es cierto que lo que explicas tiene todo el sentido y merece tenerse en cuenta.
      Lo del aceite de linaza, siempre recomiendo conseguir el más natural… hay quién asegura que se puede incluso cocinar con él… yo de momento solo lo aplico a la madera, pero desde luego tomo buena nota del apunte del plomo. Hoy por hoy no cabe duda de su perjuicio para la salud. Lo mejor es no arriesgarse y deshacerse de él. Estoy deseando ver esa web y sin duda probar esos productos! Mil gracias por el aporte!!

      1. ana

        el aceite de linaza se puede usar sin secativos pero tarda muchísimo más en secar. Tanto la casa Livos, como la casa Naturhause, los dos son de gama ecológica, comercializan el aceite-cera que te comento y aparte una amplia gama de productos al aceite, ceras etc. Solo era una sugerencia …si tienes oportunidad de probarlos luego puedes decidir…yo en mi trabajo he probado los dos el linaza tradicional y éstos otros y me gustan éstos de los que te hablo bastante más. Un saludo y a seguir disfrutando

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