INSTALANDO UN SET DE PASTILLAS ACTIVAS

Cuando decimos “pastillas activas” a la mayoría de los humanos les vendrá a la cabeza algún tipo de nuevo-viejo producto de limpieza infalible para poner en la lavadora… y sugeriremos en su mente imágenes de verdes praderas llenas de tendederos con sábanas y calzoncillos ondeando cual banderas de un cegador blanco nuclear… A no ser que seas guitarrista y entonces las imágenes que surgirán en tu cerebro serán bien distintas: fuego, destrucción, gritos culebreros y sonidos guturales a cascoporro.

Y es que aunque las pastillas activas nacieron con muy buenas intenciones (eliminar el molesto ruido de interferencias que era inducido en las pastillas magnéticas pasivas) acabaron siendo usadas por las bandas de los estilos más duros. Naturalmente, cuando usamos un nivel de distorsión muy elevado, necesitamos unas pastillas que, primero de todo, no añadan más ruido de fondo al que ya de por sí genera ese nivel de ganancia, y segundo, con un nivel de salida superior al de las pastillas convencionales que permita no solo saturar el amplificador al máximo si no también mantener la integridad de esa señal lo más pura posible ante un intenso procesado.

Es por esto que muchos guitarristas rechazan las pastillas activas ya que las acusan de tener un tono demasiado frío y sin personalidad. Salvo excepciones (David Gilmour las usó en sus Stratocaster durante una buena temporada), suelen ser más populares en estilos como el Metal y familia, donde el tono y los matices del sonido no son tan críticos como la potencia de este.

Hoy vamos a montar un kit de la marca EMG que previamente su dueño retiró de otra guitarra. Los que nos sigáis en Facebook recordaréis esta foto que publiqué hace unos días:

Como podéis ver, este kit se compone de dos pastillas activas EMG, modelo 81 y 85, dos potenciómetros (volumen y tono), un jack de salida, un conector para pila de 9v, un conmutador de 3 vías tipo cuchilla y una placa de conexiones. Este conjunto es denominado solderless porque sus componentes van unidos mediante conectores y no es necesario saber soldar para poder instalarlo. Es muy sencillo, pero en este caso, algunos de sus conectores estaban perdidos, rotos o arrancados fruto de antiguas manipulaciones. Montarlo en estas condiciones es precisamente lo interesante de este artículo.

Lo primero de todo es hacernos con un esquema de lo vamos a montar. Por suerte, haciendo una búsqueda rápida en Google Imágenes damos con ello fácilmente.

La guitarra donde lo vamos a instalar es una LTD modelo EX50, una guitarra de gama media baja fabricada en Indonesia inspirada en la Gibson Explorer, con cuerpo asimétrico de tilo y mástil de arce de 22 trastes jumbo. Muy cómoda de tocar y que su dueño pretende usar en una banda tributo a System of a Down.

Como podéis observar en la foto, el conmutador de pastillas que lleva esta guitarra es del tipo palanca, como las Gibson. Usaremos este en lugar del que trae el kit, que es tipo cuchilla y que no encajaría en este cuerpo.

Echamos un ojo al compartimento de la electrónica para verificar que tendremos hueco para montar todos los nuevos componentes.

Ahora ya sí, soldador en mano, desconectamos los cables que unen las pastillas con los potenciómetros, el conmutador y el jack de salida.

Una vez que lo tengamos todo suelto comenzamos a desmontar los potenciómetros, jack y pastillas. Como hemos dicho, mantendremos el conmutador.

Echamos un vistazo a las nuevas pastillas y la posición correcta del conector.

Y ya podemos empezar a montar los nuevos componentes en el lugar de los antiguos.

Aunque las pastillas que me ha entregado el dueño vienen montadas en unos marcos, vamos a usar los originales de la guitarra, que tienen la altura y las medidas óptimas para ese modelo concreto.

Una vez montadas las pastillas y los potenciómetros, vamos a ver cómo los conectamos. Observamos la placa de conexiones y observamos que aparte de los conectores, junto a ellos, hay unos topos que se corresponden con cada uno de los pines del conector.

Puesto que los cables de las pastillas no tienen conector, vamos a pelarlos y soldarlos directamente a su pista correspondiente tal y como nos marca el esquema.

Hacemos lo mismo con los cables rojos, que corresponden a la alimentación tanto de la pila como de cada pastilla.

Nos encontramos con el mismo problema en el cable que va desde la placa de conexiones al potenciómetro de volumen. En este, no tenemos un topo en el que soldar, así que lo tendremos que soldar los hilos, con mucho pulso, sobre las propias conexiones.

Los cables que van del conmutador de pastillas a la placa de conexiones van atornillados, así que no deberíamos tener mayor problema. Recordad que la parte que va en ese conector debe ir estañada también, aunque vaya sujeta con un tornillo.

Ordenamos los cables con un par de pequeñas bridas y colocamos la pila.

Todo encaja a la perfección. Antes de cerrar la tapa, de la misma manera que siempre, damos unos golpecitos con la punta de un destornillador sobre la pastilla y comprobamos que todo, las pastillas, el conmutador y los potenciómetros, funcionan correctamente.

Ya solo nos queda volver a colocar las cuerdas (en este caso un juego híbrido de 10-56 para una afinación en Drop C) y hacer el mantenimiento usual de limpieza y ajustes. Respecto a la altura de estas pastillas, pues depende del gusto del músico como siempre (cuanto más cerca de las cuerdas, más señal y más graves), con la salvedad de que las pastillas activas no provocan el efecto de tirón de cuerda de las pastillas pasivas convencionales, así que podemos acercarlas todo lo que queramos sin que el campo magnético nos influya en la manera en que vibra la cuerda.

Hecho todo esto, nuestra guitarra ya está lista para sumergirse en las oscuras aguas de la distorsión a lo loco.¡¡Hasta la próxima!!

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