¡MALDITOS RUIDOS!

En toda la gama de ruidos molestos que un músico puede llegar a provocar con su instrumento, hay algunos que son especialmente desagradables, no solo para su entorno sino también para el propio músico.

En esta ocasión me refiero a los ruidos indeseados que se producen en un equipo amplificado. Prácticamente todo músico que toque con un cierto nivel de distorsión o cantidad de pedales y procesadores se ha visto en esa situación alguna vez.Lo tienes todo conectado, enciendes, subes el volumen y… ahí está el ruido de fondo, como si alguien se hubiese dejado un grifo abierto…

La resolución de este problema no es tan obvia como parece y mucha gente se desespera ante los malditos ruidos, preguntándose de dónde demonios proceden… Lo primero que hay que hacer es diferenciar entre los distintos tipos de ruidos: circunstanciales, permanentes, ocasionales, etc. Esto nos puede dar una buena pista acerca de dónde vienen.

El diagnostico no puede ser más sencillo, aunque a veces no sea tan obvio: enciende el amplificador (¿ruido?), sube volumen (¿ruido?), conecta con un cable el instrumento directamente a la entrada (¿ruido?), prueba otro cable(¿ruido?), prueba con otro instrumento (¿ruido?). Igual ya en este punto te has dado cuenta del elemento que te estaba fastidiando. Si no, deberás ir añadiendo uno por uno cada elemento de la cadena de señal (pedales, latiguillos, alimentadores, etc.) hasta que des con el elemento díscolo (ojo, que a veces hay más de uno). Sencillo, ¿no?

Ruidos circunstanciales

Pues eso, son los que ocurren bajo una acción determinada. Un ejemplo sería el típico ruido y/o corte de señal que ocurre cuando giramos un potenciómetro, cambiamos el selector de pastillas o movemos  el Jack de alguno de los cables de la cadena.

En el caso del selector de pastillas y los potenciómetros, sean del instrumento, pedales o del amplificador, lo podemos solucionar con un spray para limpieza de electrónica de residuo 0. Los hay con lubricantes (1, 2, 3, 4, 5, 6… cada número con mayor cantidad de lubricante), pero esos no nos sirven. El de residuo 0 se evapora sin dejar rastro. Podéis encontrarlo en tiendas de componentes electrónicos e incluso de informática.

Para los potenciómetros deberéis retirar el botón. Mirad si llevan en el lateral algún tipo de tornillo que hay que aflojar primero para quitarlos. Si no, por lo general, van a presión. Introducid la punta de un destornillador de punta plana con cuidado por debajo del botón y haced palanca suavemente, sin forzar para evitar marcarlo, para que se mueva. Después repetís la operación por diferentes puntos hasta que vaya saliendo poco a poco.

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Una vez con el botón fuera tendréis que echarle un buen chorro de limpiador por la ranura y después girarlo potenciómetro de un límite a otro unas cuantas veces, para que el cursor del propio pote haga llegar el limpiador por todas las partes internas.

Mucho cuidado con algunos plásticos (golpeadores, marcos de pastilla) y, sobre todo, con acabados a la nitrocelulosa, pues el limpiador es un disolvente y podría ocasionar desperfectos. Es importante aplicarlo envolviendo el potenciómetro todo lo posible en un trapo que absorba, para tratar de que el líquido no caiga más allá de donde debe.

Con el selector de pastillas podéis echarlo por la ranura y también accionarlo en todas sus posiciones varias veces.

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En el caso de los jack, tan sencillo como introducir la cánula por el conector y rociar los contactos internos con el limpiador. Para rizar el rizo podemos, con un bastoncillo de los oídos, frotar los contactos internos con cuidado de no dejar restos de algodón.

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Si después de esto, nuestros potenciómetros,  selectores y conectores Jack siguen dándonos problemas, seguramente tengamos que plantearnos el sustituirlos por otros nuevos.

Ruidos ocasionales

Estos son la clase de ruidos que se producen en un momento determinado, como al encender el amplificador. No son muy usuales, y pueden ser cosas muy insignificantes, como ruidos parásitos que se han colado en algún momento procedentes de una toma de  alimentación eléctrica no demasiado bien cogida a tierra, u otros más graves, como los que se producen durante un tiempo determinado, como hasta que se calienta el amplificador. En este caso puede estar indicándonos que los condensadores o incluso las válvulas de nuestro amplificador necesitan jubilarse…

Ruidos permanentes

Estos son los que están presentes desde el primer momento de encender el amplificador.

Hay amplificadores con mayor ruido de fondo que otros, ya sea por el diseño y la calidad de fabricación (componentes de calidad, bien aislados, orientados y separados unos de otros), ya sea por la cantidad de distorsión disponible y nuestro ajuste de ésta.

Una guitarra con su electrónica bien apantallada nos ayudará a mantener un bajo nivel de ruido pero aún así la mayoría de los amplificadores, cuando pones a tope el control de ganancia, generan un gran ruido de fondo. Esto es inherente al propio circuito. Si queremos solucionarlo deberemos moderarnos en la cantidad utilizada o usar una puerta de ruido en el loop de efectos (para eliminar el ruido de la sección de previo) en el caso de que nuestro amplificador disponga de él.

Las puertas de ruido son dispositivos que funcionan de la siguiente manera: tienen un mando con el que controlas la cantidad de señal de la guitarra que quieres dejar pasar, entonces cuando dejas de tocar y la señal cae por debajo del umbral que has configurado, la puerta se cierra y se poduce silencio absoluto. Lo que quiere decir que tanto algunas colas de sonido como ejecuciones donde se juegue con la dinámica, este aparatito se encargará de arruinarlas. Por si no lo habíais notado odio las puertas de ruido…

Generalmente los ruidos permanentes suelen provenir, como he dicho antes, de la red eléctrica. Si el lugar donde tenemos enchufado nuestro equipo no está conectado a tierra de manera correcta, sin derivaciones, tendremos, de manera casi segura, ruido.

La manera más fácil y mundana de averiguar esto es llevando tu equipo a otra casa o local y probar. No todo el mundo dispone de herramienta para medir derivaciones y aunque dispusiésemos de ella quizá no sabríamos interpretar los resultados. Obviamente la manera de solucionar esto es reparando la instalación eléctrica del local donde nos encontremos. Si el problema es uno o varios cables, recomiendo poner unos cables de cierta calidad y os remito a mi anterior artículo sobre este asunto.

Otro problema muy común que nos solemos encontrar es que los ruidos están ocasionados por los alimentadores de los pedales. Alimentadores de mala calidad o el hecho de usar un alimentador para todos los pedales con un latiguillo especial. Lo que ocurre en estas ocasiones es el llamado “bucle de masa”. Como siempre, voy a pasar de la explicación técnica, de la que se habla largo y tendido en muchos sitios de la red y os daré la práctica: los alimentadores baratos lo son porque sus componentes son malos y además no suelen llevar las salidas de alimentación aisladas, que es lo que provoca el efecto de los bucles de masa.

Usad alimentadores de calidad y diseñados especialmente para pedales, respetad las polaridades y la cantidad de corriente que entregan (no enganchéis más pedales de los que el alimentador puede soportar) y sobre todo y muy importante (esto me trajo de cabeza un buen tiempo), usad alimentadores diferentes para los pedales que van por la entrada de línea y los que van por el loop de fx.

Seguramente hay algunas razones más para los ruidos inexplicables que a veces nos atacan, pero estos son los más comunes y, creo, que es un buen punto de partida para dar con ellos y eliminarlos.

¡Buena caza de ruidos!

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